Prensa Monumental
El Estadio Monumental de Caracas Simón Bolívar se ratificó una vez más como el epicentro indiscutible de los grandes espectáculos en la región. Desde las 04:00 de la tarde de este sábado 20 de junio hasta las 04:28 de la mañana de este domingo 21 de junio de 2026, un total de 20.792 asistentes vibraron en una jornada maratónica de 12 horas y 28 minutos de pura cultura urbana. El Más Reggaetón Fest no solo congregó a 12 de los más grandes exponentes internacionales del género, sino que impuso un nuevo estándar de excelencia técnica, logística y conexión emocional en la historia del entretenimiento en Venezuela.
Para albergar semejante despliegue de talento, la producción del evento instaló una imponente tarima Layher de 544 metros cuadrados (68 x 8 metros), con 26 metros de altura y 10 metros de profundidad, sirviendo de marco para una experiencia sensorial sin precedentes. El impacto visual fue total gracias a más de 5.000 módulos de pantallas de alta definición que encendieron la noche con más de 88 millones de píxeles. En el apartado sonoro, la ingeniería acústica estuvo a cargo de un gigante de la industria: el sistema d&b Audio Technik, que desplegó más de un centenar de módulos de la prestigiosa familia GSL-Series, garantizando una nitidez impecable y un bajo demoledor que retumbó en cada rincón del recinto.

La cátedra de los grandes: Adrenalina y melodía en su máxima expresión

El clímax de la noche lo protagonizó Wisin, un auténtico huracán sónico que dictó cátedra de adrenalina pura sobre el escenario. Durante 63 minutos de un set milimétrico y desbordante de energía, el puertorriqueño desató la locura colectiva con clásicos como «Sexy Movimiento», «Vacaciones», «Duele el Corazón», «Acércate a Mí», «Como Antes», «Pegao», «Ahora Es», «Mírala Bien», «Besos Mojados», «Te Siento», «Escápate Conmigo», «El Teléfono», «Noche de Sexo», «Algo que me gusta de ti», «Te Puso A Bellaquear», «Nadie Mejor que tú», cerrando con la mítica «Rakata» en un final apoteósico.
La intensidad se mantuvo en lo más alto gracias a Tony Dize. «La Melodía de la Calle» regaló 55 minutos de pura esencia y nostalgia, paseándose por éxitos definitivos como «El Doctorado» y «Mi Amor es Pobre». Dize sorprendió al público al sumar a Alexis & Fido para interpretar «Deja Ver», continuó con «Si No le Contesto», «Solos» y «Permítame», y rindió un emotivo tributo a Daddy Yankee con «La Despedida». La velada sumó quilates cuando John PatiñO subió de nuevo para acompañarlo en «Me estás Tentando» y «Escándalo», antes de que Tony rematara su impecable presentación con «La Corriente», «Mayor que yo», «Entregao» (junto a Baby Ranks), «Hoy lo Siento», «Prometo Olvidarte» y la infaltable «Quizás».

El ritmo del Monumental no dio tregua con la salida de Cosculluela. «El Príncipe» ejecutó un sprint frenético de 45 minutos cargado de malianteo y rimas afiladas, desatando la euforia con «Manicomio», «Me ama, me odia», «DM», «Voy a beber», «Te busco», «Prrrum», «Madura», «Na na nau», «Baby Boo», «Pienso en ti», «Somos de Calle» y coronando su set con «La Boda».

El peso del perreo y la evolución del movimiento
Los «Reyes del Perreo», Alexis & Fido, inyectaron 50 minutos de puro voltaje a la noche caraqueña. Con una sincronía perfecta, el dúo puso a bailar a las más de 20 mil personas al ritmo de «Cinco Letras», «Energía», «Una en un Millón», «Camuflaje», «Mala Conducta», «Rescate», «Me Sale En To’s Lao», «Me Gustas Tú», y «Soy Igual que Tú». Además, compartieron tarima con Baby Ranks para revivir «El Tiburón», extendiendo la fiesta con «Bartender», «Ojos que no Ven», «Dónde estés, Llegaré» y «Rompe la Cintura».

Por su parte, Jory Boy ofreció un espectáculo de primer nivel internacional, apoyado en un imponente impacto visual y el sonido de su reggaetón puro. Abrió fuegos con «Aprovecha» y mantuvo la atención total del estadio con «Bien Loco», «Pata Boom», «Matador», «Replay», «Tú y yo», «Quédate Conmigo», «More», «Romeo y Julieta», «Imposible amor», «Paso a Paso», «Incorregible» y «No te hagas».

La rica trayectoria del género se hizo sentir con Ángel & Khriz. Esta agrupación celebró sus 25 años de carrera transformando el Monumental con un soberbio juego de luces y efectos visuales en las pantallas gigantes, regalando interpretaciones electrizantes de «Na´ de Na´», «Ram-pa-pan-pan», «Fua», «Cuarto de Ángel», «Ven Báilalo», «Ayer la vi» y «Me enamoré».

Romantisísmo, regresos históricos y el poder de las raíces
La nostalgia romántica tuvo su espacio estelar con RKM, quien durante 35 minutos revivió los años dorados del reggaetón melódico. Su set incluyó «Tú me matas», «Un Sueño», «More», «Si la Ves», «Dame lo que Quiero», «Te Regalo Amores» y «Down». El momento más emotivo de su show ocurrió durante la interpretación de «Igual que Ayer», que sirvió como banda sonora para una petición de matrimonio real en pleno escenario, cerrando luego con «Cuerpo Sensual».

Uno de los hitos más significativos de la noche fue el regreso histórico de Trébol Clan a suelo venezolano tras 18 años de ausencia. El público les otorgó una ovación ensordecedora mientras la agrupación despachaba clásicos como «No le temas a él», «Amor Prohibido», «Mujeres», «Bailen y Brinquen», «Bailando Provocas», «Báilame», «Tu cuerpo me arrebata», «Gata Fiera» y un cierre icónico con «Agárrala».

La cuota de poder femenino e internacional llegó desde Panamá de la mano de Joysi Love. La artista demostró una energía arrolladora que contagió a los miles de fanáticos a través de temas como «Todavía», «Moriré», «Perdóname», «Amiga» y «Cómo me duele». Para su gran cierre con «Todavía», Joysi se hizo acompañar por un cuerpo de baile integrado por cuatro talentosos bailarines 100% venezolanos, ganándose el respeto del público local.

Los cimientos del festival: El inicio y la escuela underground
La titánica responsabilidad de encender los motores del festival a tempranas horas de la tarde recayó sobre Baby Ranks. El boricua abrió el festival con «Lo Sabes», e hiló éxitos de la talla de «Mayor Que Yo», «El Tiburón», «Llegó El Killa», «Eres mi Nena», «Amor», «Motívate al Baile», «Mírala» y «Es Mejor Intentarlo», guardando un espacio de profunda intimidad y respeto para rendir un emotivo tributo a su padre fallecido.

El festival también fungió como un documento histórico en vivo gracias a los sets de dos arquitectos del movimiento. DJ Negro, pionero del sonido underground en un reencuentro histórico con Venezuela —país que no visitaba desde 1997—, dictó una clase magistral repasando la génesis del género. Hizo vibrar el estadio con «Para la Chica Que Le Gusta el Sex», «El Negro», «Vengo Acabando», «Enemigo Voy pa´ allá», «Pa´ que se lo gocen», «Siente el Boom», la infaltable «Gasolina» de Daddy Yankee y «Safaera», además de pasearse por los éxitos dorados de Ivy Queen, Tego Calderón, Ñengo Flow, Jowell & Randy, Tito «El Bambino» y Héctor «El Father».
Finalmente, DJ Nelson, el productor y visionario definitivo, transformó la estructura del Monumental en una auténtica máquina del tiempo. Sus mezclas brutales mantuvieron la energía en niveles críticos, rindiendo honores a Don Omar («Cuéntale», «La Batidora»), Daddy Yankee («El Big Boss», «Lo que pasó, pasó», «Salgo pa´ la calle»), y mezclando joyas de Baby Rasta & Gringo, Nicky Jam, «Yo voy» de Zion & Lennox, «Pa´ que se lo gocen» de Tego Calderón, «Te Suelto el Pelo» de Yandel y «Noche de Travesura» de Héctor «El Father».


