Caracas es la capital Monumental del reggaetón «Old School»

Prensa Monumental

El Estadio Monumental Simón Bolívar de Caracas vibró este sábado con el Festival Old School Reggaetón, un evento sin precedentes que durante más de XX horas reunió a artistas nacionales e internacionales bajo un despliegue técnico de audio, iluminación y video de alta gama, alcanzando estándares comparables con festivales musicales de gran envergadura fuera de nuestras fronteras.

La cita, a la que asistieron más de 50.000 fanáticos de la música urbana, reunió a jóvenes talentos criollos como Oyeid King y Anny, al dúo pionero del reguetón nacional Doble Impakto, y a figuras internacionales como Ivy Queen, Tito El Bambino, De La Ghetto, Alexis y Fido, Franco El Gorila, J Álvarez, Baby Rasta & Gringo y Maldy. El Monumental se consolidó como epicentro del flow, el underground y el perreo intergeneracional.

En un espacio de encuentro entre generaciones, los asistentes que vivieron la “vieja escuela” del reguetón compartieron la emoción con jóvenes que hoy redescubren y reinterpretan los clásicos del género. Canciones que marcaron una época —y que aún se corean como himnos— demostraron que este movimiento urbano mantiene su vigencia como banda sonora en el país y en el continente.

Antes del mediodía, el Monumental abrió sus puertas a miles de personas que disfrutaron de la música a cargo de DJs de las reconocidas minitecas ZC y New York People, pioneras del movimiento musical móvil que marcó la cultura juvenil en los años 80 y 90.

Posteriormente, se realizó el sorteo de un vehículo cero kilómetros y, seguidamente, el reconocido DJ Luis Patty marcó el ritmo contagioso con su selección musical.

Ya en la tarde, el joven talento venezolano Oyeid King subió el telón musical junto a la cantante juvenil Anny, con un estilo fresco y auténtico. La promesa venezolana, de 14 años, interpretó canciones de la “Old School” y también temas propios, entre ellos su éxito Mi Niña.

Doble Impakto, referentes del reguetón en el país, fueron ovacionados tras su participación en el escenario Monumental, con hits como Girlas, Dale Sandungueo, Tócame, Bailoteo y Cama de Rosas.

La vieja escuela del reguetón encendió al público con ritmo y un espectáculo sin igual, provocando bailes, cantos, lágrimas y aplausos con cada uno de los clásicos del género.

El primero en subir a la tarima fue Franco “El Gorila”, quien “sin piedad” conquistó a los asistentes con su estilo agresivo y auténtico, fiel a la vieja escuela. Su presentación conectó de inmediato con la energía del público, que lo recibió como uno de los grandes íconos. Un show cargado de luces y éxitos se combinó con los aplausos y el coro que al unísono coreó sus canciones. Franco demostró que su esencia sigue intacta: un artista que representa fuerza, respeto y pasión, capaz de transformar el escenario en una jungla urbana.

Luego fue el turno de “El Dueño del Sistema”, J Álvarez, con un repertorio cargado de éxitos como La Pregunta, Regálame Una Noche, Junto al Amanecer y Y Voy. El artista, de ascendencia venezolana, desplegó su faceta más melódica y romántica, envolviendo al público en una atmósfera vibrante que mezcló nostalgia y actualidad.

De La Ghetto salió ovacionado tras interpretar canciones como Llegamos a la Disco, Recuerdo, Tú Te Imaginas, Sensación del Bloque, Loco Aparentemente, La Ocasión y Acércate, confirmando su versatilidad y consolidación como destacado artista urbano.

La Caballota, Ivy Queen, una de las más esperadas de la noche, desbordó energía y amor desde su aparición en el escenario. “La Reina del Reguetón” conquistó a Venezuela con su poderosa voz y líricas empoderadas, en un repertorio emotivo que incluyó temas como Que Lloren, Yo Quiero Saber, Dime, Qué Es La Que Hay, Qué Quieres Tú de Mí, Nuestro Amor Se Acabó y Yo Quiero Bailar.

Alexis y Fido, “Los Reyes del Perreo”, presentaron una puesta en escena cargada de energía apenas pisaron la tarima. El dúo puertorriqueño desplegó clásicos como 5 Letras, Mayor Que Yo, Soy Igual Que Tú, Energía y Una en un Millón, himnos que desataron la locura en los asistentes, quienes hicieron retumbar el Monumental con sus coros mientras bailaban hasta abajo.

Más tarde, “El Patrón” Tito El Bambino saltó al escenario con un espectáculo colorido y su frase identificadora: “Venezuela, Dios los bendiga”. Con melodías inolvidables como Mi Cama Huele a Ti, El Amor, A Que No Te Atreves, En la Disco, Felina, El Tra, Baila Morena y Sol, Playa y Arena, reafirmó su lugar como uno de los grandes del género.

Con casi 13 horas de show, los Lobos Baby Rasta & Gringo asaltaron el Monumental con su éxito Punto 40. Tras un sentido agradecimiento al pueblo venezolano por el apoyo brindado desde los años 90, recorrieron clásicos de la vieja escuela como Una Fuerte Explosión, Alerta, Pendiente, Cierra los Ojos Bien, Amor Prohibido, Ella Se Contradice y Mañana Sin Ti. Durante su presentación fueron acompañados por Tito El Bambino y Alexis y Fido, sumando emoción a los himnos que marcan a varias generaciones.

El cierre del Festival Old School estuvo a cargo de Maldy, quien con su estilo inconfundible y energía contagiosa puso el broche de oro a una jornada histórica. El exponente boricua, recordado por su trayectoria junto a Plan B y por temas que marcaron generaciones como Es un Secreto y Fanática Sensual, encendió al público con un repertorio que mezcló clásicos de la vieja escuela con sus más recientes propuestas.

Venezuela exalta a las leyendas

“Cuando estos artistas estaban saliendo al ruedo era un niño y recuerdo que sus canciones me acompañaban hasta cuando estaba en la ducha. Nos hacen rememorar una época especial, como aquella vez en el colegio cuando se me rompió el pantalón por un perreo intenso”, expresó Roderick Tovar, de 29 años.

Carlos Franco, de 24, celebró que, tras tres meses de espera, pudo vivir la experiencia de la vieja escuela: “En cuestión de números del 1 al 10, le doy 20 a este evento, porque literalmente es perrear hasta el suelo”. Para Michell Paiva, de 26, la experiencia fue más que un concierto: “Vivimos un clásico, junto a un montón de leyendas. ¡Es lo máximo!”.

Los artistas lograron conectar con quienes crecieron escuchando los primeros éxitos del género y con quienes hoy los redescubren en plataformas digitales. Temas que alguna vez fueron novedad se transformaron en clásicos que siguen “rompiendo la tarima” y que, al sonar en el Monumental, reafirmaron su lugar en la memoria colectiva.

El Estadio Monumental se transformó en un espacio donde la música urbana no solo se escuchó, sino que se celebró como patrimonio cultural compartido. El festival marcó un precedente técnico y artístico, reafirmando al reguetón como fenómeno que une generaciones, revive recuerdos y proyecta hacia el futuro los hits que, con mucho flow, siguen encendiendo a Venezuela.

Desde su inauguración, el Estadio Monumental Simón Bolívar se ha consolidado como espacio referente para espectáculos de gran envergadura, destacándose por ofrecer un entorno seguro y confiable para artistas, equipos de producción y público asistente. A la vanguardia en modernidad, comodidad, accesibilidad y atención de calidad, garantiza una experiencia integral que lo posiciona como el escenario preferido por el público venezolano. Más que un estadio, es un espacio emblemático para el encuentro, la cultura y el entretenimiento en el país.

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